miércoles, 2 de septiembre de 2015

Sacudida

¿Por qué no nos damos cuenta?
No vemos que la sociedad,
el mundo,
nos exigen más de lo que podemos.
Nos exigimos más.
Vamos al ritmo del sol,
vamos al ritmo del viento.
Lo hacemos sin darnos cuenta,
porque ellos tienen esa capacidad;
nosotros, humanos, no.

Seguimos el ritmo del dolor,

pero es tan inconsciente.

Hasta que un día,
ese día, 
ese momento,
en el que todo se frena.
Te paraliza, 
te quedás totalmente ahí.
No entendés qué pasa.

Angustia, desesperacion;

llantos, nadie te entiende.
No hay palabras que lo expliquen.
Necesitamos ayuda,
¿qué está pasando?

Necesitamos (mucho)

dejar de correr el tiempo.
Necesitamos paciencia,
amarnos, abrazar,
capturar los momentos,
son todos instantes,
disfrutar: disfrutá.
Sentate en el pasto,
mirá el sol.

No corras más y,

pensá en vos. 
Pensá en tu cuerpo,
en tu mente,
no más en la supuesta culpa.

Vos sos tu voz.

Vos sos tu propia voz.

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