martes, 28 de junio de 2016

Supermercado

Dejé sacar varias emociones
hoy.
¿Qué tan bien me sentí después?
Fui al super,
vi un cuaderno hermoso.
Estaba muy caro,
como querer llorar y no poder.
O como aguantar lo que siento.
Caro.
Me olvidé de las cosas que compré,
las dejé en la caja.
La cajera se olvidó de ponerlas en la bolsa,
yo no presté atención.
Estaba pensando en lo caro del cuaderno
y del llanto.
Pero el llanto fue después.
Después de la carcajada
y después de olvidarme de las cosas en el supermercado.
Me costó a mí.
Llorar me costó.
Reconocer me costó.
El no poder no pensar me costó.

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