viernes, 13 de noviembre de 2015

A veces pasa

Mis manos me daban a entender lo que estaba pasando. Los nervios y la ansiedad se apoderaban de mí. Nadie más que yo entendía la situación pero todos menos yo podían ponerla en palabras.
Los momentos nuevos se me hacían irreconocibles. En realidad los conocía pero siempre eran como una nueva instancia. No me gusta verme acá, no me gusta verme así. Esta vulnerabilidad y este temblor. Este temblor que soy yo (pero no soy yo), que está en mi cuerpo y en mi autoestima. Estos pensamientos negros que acá no van, este sentimiento.

Y un abrazo, se va. Miedo, más miedo. Otro abrazo, se va.

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